Si por mi fuera, no dejaría de mirar atrás para que continuaras jugando conmigo por el simple hecho de que recordaras que sigo aquí; me seguiría creyendo tus promesas y seguiría confiando en tus palabras. Correrá hacia ti una y otra vez aún cayendo contra el suelo en todos mis intentos. Ignoraría el dolor que causas en mí; pero la realidad no es esta. La realidad es que no puedo dejar que me manejes con tu mando a distancia. No puedo seguir creyendo que pronto regresarás a mí ni que eres todo lo que yo consigo que seas. Me niego a despertarme todas las mañanas y entender que solo serás mío algunas noches. Es más fácil que los demás decidan por nosotros cuando no somos capaces de alejarnos de todo aquello que nos causa un dolor infernal. De modo que me resulta más fácil dejar que cojan mi mano y me impidan volver atrás. Solo quiero que algún día entiendas que no es lo que yo quería sino lo que tu me has obligado a hacer.
miércoles, 29 de junio de 2011
viernes, 17 de junio de 2011
Una señal
Buscamos señales, algo que nos haga estar seguros de tomar una decisión u otra; de tomar un camino u otro. Queremos ordenar nuestra vida, nuestras ideas de modo que empezamos por organizar algunas cajas del altillo. Todo esta lleno de polvo con olor a cerrado, como si hiciera mas de un siglo que no hubiéramos abierto todo aquello. De pronto, sin más, se cae una de ellas abriéndose y dejando ver todo lo que hay dentro. Pudimos hallar fotografías llenas de vida, de color, de locura y de felicidad. Un colgante sencillo pero significativo que compartimos con nuestra mejor amiga. Noches en vela, tendida sobre la cama mirando al techo cogida de la mano de tu hermana o alguien que tiene ese mismo significado para ti. Horas de carretera buscando un lugar en el que sentirse como si fuéramos la única persona que existe en este mundo. Días buenos y otros, no tan buenos. Descubrimos lugares que creíamos inexistentes por no querer seguir ningún mapa. Discusiones que acabaron en tórridas reconciliaciones. Lágrimas que surgieron de los sentimientos más profundos de nuestra alma causando heridas, que gracias al tiempo fueron curadas. Sonrisas que deseábamos conservar eternamente. Planes de futuro y sueños compartidos. Acciones capaces de ponernos a prueba. Errores de los que aprendimos. Los mejores veranos en la mejor compañía. Etapas de nuestra vida que quedaron marcadas en nuestro corazón y en nuestro recuerdo. Personas que recorrieron junto a nosotros un duro camino; perdimos a muchas y ganamos a otras pero todas y cada una de ellas hicieron de nosotros lo que hoy somos. Al recordar todo aquello caímos en la cuenta de que esto era una señal. ¿ Que señal? Os preguntareis, pues no esperéis que yo os la diga, la explicación la tendréis que hallar vosotros.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)