Hacer que cada día cuente. Que del
mañana nos quedemos con los pedacitos del día que nos han hecho reír. Que si
esta mañana te has despertado es porque estas teniendo una oportunidad más de
disfrutar cada segundo del día. Que si hoy cepillándote los dientes frente al
espejo te viene un recuerdo, haz que ese recuerdo no sea aquel que “te deja un
mal sabor de boca”. No me voy a poner insoportablemente positiva porque en
realidad todos tenemos más de un día malo a la semana en los que ojalá no nos cruzáramos
con aquella persona jodidamente feliz, que nos recordara inconscientemente que deberíamos
ser un poquito menos cascarrabias. Que todos deseamos que llegue el viernes
cuando el domingo ya se está acabando. Que posiblemente odies abrir la televisión
cuando dan las noticias porque no encontraras en ellas ningún buen suceso, pero
lamentablemente vivimos en una realidad cruda en la que hay millones de
personas sufriendo. Y justamente por ellas, mientras podamos hay que hacer que
cada día de nuestras vidas cuente.
viernes, 24 de octubre de 2014
martes, 3 de junio de 2014
547 razones para quererte
Que comas de su plato
cuando el tuyo no está ni medio vacío aún y que para devolvértela, él te robe
un trago de tu bebida aún teniendo su vaso recién rellenado. Sí. Esas pequeñas
cosas que vosotros entendéis y a los únicos a los que al parecer, os divierte.
Dejar escapar esos celos que como aquel viejo dicho dice “entre broma y broma,
la verdad asoma”. Mantenerse a salvo en las guerras bajo las sábanas. Mantenerse
a salvo con cada beso robado. Porque cuando alguien te diga “si te tiene en
frente y le gustas, sus pupilas se dilatarán”, créele. Volverse ciego para dejarte
llevar por la ruta de un mapa que desconocemos y que en el mañana del mañana
seguiremos sin conocer. Deja que trepe por tu cuerpo; que te haga
cosquillas; que te evite un beso y te de dos de recompensa. Deja que te haga
rabiar y que consiga ponerte esa carita que solo conseguían ponerte tus padres
cuando de pequeña, te obligaban a comer aquello que no te gustaba. Deja que lo
arregle. Deja que te vuelva loca. Déjate querer. Pero después de todo, no
niegues que estás enamorada de él.
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