Creo estar segura de que nunca leerás estas palabras, pero de todos modos como ser humano, necesito expresar todo aquello que siento de la mejor forma que se, y es esta. Hace cuatro meses me enseñaste una parte de ti que a día de hoy no existe, se ha borrado. Parece mentira que se haya marchado tan rápido porque la mayoría de cosas que intentamos deshacer de nuestras vidas, nunca logramos hacer que desaparezcan sin dejar un mínimo de heridas, de daños ni de consecuencias. No estoy enfadada pero si quizás este dolida o mas bien decepcionada; decepcionada por las promesas que no has cumplido, por las mentiras que me he creído porque te di mi palabra y te dije que confiaba en ti y que no escuchaba a lo que la gente decía sobre quien realmente eras. Decepcionada por haber caído rendida a ti y tiempo después saber y conocer esa parte de ti que no me habías enseñado, saber y conocer tu real identidad y darme cuenta de que aquella persona que mentía a su alrededor a fin de cuentas, me ha engañado a mi, pero sobretodo es que también te has engañado a ti mismo. Que por mucha esperanza que tengamos, las personas nunca cambiarán y se cierto que tu no lo harás. Descubrirán el tipo de persona que eres y se alejaran de ti, porque te falta todo aquello de lo que al principio fardas y de lo que al final careces. No pensé que llegaras a tratarme de la misma forma que tratas a esas con las que estas acostumbrado a jugar desde hace ya tiempo; porque ahora se que lo que significó para mi no lo hizo para ti y se que me he enamorado de la persona que menos me pertenece y que es fácil decirlo pero solo pocos sabemos realmente cuando ha llegado y lo fuerte que duele cuando ese amor es nocivo y no es correspondido. Creo estar segura de que nunca leerás estas palabras y no soy cobarde por no decírtelas solo se que simplemente no te las mereces porque te he dado mucho más de lo que debería.
sábado, 3 de noviembre de 2012
TalT
¿Hay alguien ahí? Silencio. ¿Dónde estás? Silencio. Hay una puerta abierta que deja revolotear la blanca cortina por la ligera brisa que corre de noche en las calles de esta ciudad. Sale a la terraza, mira a su alrededor con la mínima esperanza de que él se encuentre allí, con dos copas en la mano y que una sea para ella. Se apoya en la barandilla dejando caer las estrellas pero si echa una mirada
hacia abajo: los coches siguen en la carretera, los semáforos siguen funcionando, los aviones siguen una dirección y los barcos siguen surcando; todo sigue. Trata de imaginarse como su amor le cerraba los ojos con la yema de sus dedos; como su amor le callaba con besos secretos; como su amor conseguía que el sonido que produce la vida, en un instante, quedara solo de fondo. Trataba de volver a sentir su calor; intentaba con todas sus fuerzas recuperar a ese ángel que todos tenemos y al que solo ella llamaba amor. Dicen que si cierras los ojos y deseas de corazón ver a esa persona pidiéndolo nueve veces, ese anhelo se acaba cumpliendo. Ella pensó en hacerlo, y de hecho lo hizo pero nada sucedió, solo salvó un recuerdo: Lo más doloroso es aferrarse a alguien y saber que tienes que dejarlo ir.
TalT
Siete mil millones de personas. Siete mil millones de historias. Una estación del año; un mes de los doce que hay y un día de los trescientos sesenta y cinco en la que mi historia empieza y la tuya solo sigue. Suena una canción familiar y te pregunto “¿tu momento preferido?” y tu respondes “Este está subiendo puestos”. Un beso a media noche; tal vez erróneo, quizás impulsivo y probablemente precip
itado pero solo deseado. Tratas de convertir todas sus palabras en mentiras para así conseguir hacerte a la idea de que vendrán días de mejores en los que no estará ella. Tratas de imaginarte todas las sensaciones que te hizo sentir como si de algo malo se tratara para así lograr empezar de cero y creer plenamente en que otra persona obtendrá de ti todo lo que ella no obtuvo. No trates de imaginártelo, porque estoy segura de que sucederá. Alguien te demostrará todo lo que sus palabras dicen; alguien cambiará todos tus planes y quitará el miedo de tu mirada. Solo tienes que cerrar los ojos y dejar atrás esa equivocada idea de vivir en el pasado, porque esa es la única manera en la que acabamos solos. Algo cierto es, que es ese beso a media noche, por muy erróneo, impulsivo o precipitado que haya sido, será eternamente único.
Tiempo al tiempo
Tu vida, la mía y la del resto de personas tienen un final. Los vínculos que creamos; las relaciones que establecemos; los sentimientos que aparecen, todos ellos tienen un final pero eso no significa que no haya comienzos. El viaje es largo pero lo que realmente importa es el destino. El juego del amor es un sin sentido y ya no sé muy bien si lo que existe es el destino; si alguien tiene un plan p
ara nosotros; si la casualidad o el azar se encuentran entre estas cuatro paredes. Un día nos prometimos algo y al otro ya estábamos actuando con el corazón, y quiero pensar que no solo hablo del mío. Tus palabras quedan en el aire pero todas y cada una de ellas quedan grabadas en mi mente como la partitura de una canción que se recuerda eternamente. Veo un tren que llega con mucha fuerza a mi parada y tan solo quería avisarte de que lo voy a tomar, voy a cogerlo y será entonces el primer día del resto de mi vida. Pero te escribiré algún día para hacerte saber que lo aprendido contigo me dio la oportunidad de cerrar un capítulo y empezar uno nuevo, el último capítulo de mi historia.
viernes, 14 de septiembre de 2012
TalT
Planes, planes y más planes. Organizamos cada minuto de nuestra vida sin saber que esos planes se rompen a cada paso que damos. Decidimos cuales son nuestros principios; nuestros sueños y metas; decidimos el coche que compraremos en unos años, en que trabjaremos y donde viviremos sin olvidar de que color será la tapiceria de nuestro sofá. Nos gusta programar el futuro; pero un día cualquiera, nos despertamos y algo, por pequeño que sea hace que el sentido de nuestras agujas de un giro contrario. Alguien del pasado que siempre vuelve o tal vez alguien en quien no habías reparado hasta ahora se convierte en el centro de todas tus sonrisas; de tus llamadas o encuentros a escondidas por el temor a causar daños colaterales, o bien por la adrenalida que se siente al cometer pequeñas locuras que echas en falta. En nuestros propósitos estan la toma de decisiones, aquellas en las que tarde o temprano debemos elegir y para entonces puede que nos hayamos quitado la venda que tenemos atada en nuestros ojos o puede que no. Por si aún no lo has hecho voy a darte un aviso: esa venda te la quitaré yo, poco a poco y tiempo al tiempo pero solo te pediré algo, cuando lo haga, escógeme a mi.
TalT
El mundo no es todo alegría y color. Es un lugar terrible, y por muy duro que seas es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si no se lo impides. Ni tú, ni yo, ni nadie golpea más fuerte que la vida. Pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas, hay que soportar sin dejar de avanzar. Hablamos de un juego de dos; crees que solo puede vencer uno pero estoy totalmente segura de que podemos ganar este juego los dos juntos. Esperaría toda una vida hasta que fueras capaz de arriesgar para ganar, pero tú y yo nos hemos encontrado en esta y te estoy dando la oportunidad, la única oportunidad para tener todo lo que no has tenido; para renovar recuerdos y mejorar sonrisas. Así es como se gana, si valoras cuanto valgo y consideras que te mereces más de lo que tienes ahora: solo tienes que guantar los golpes, porque quizás hayas perdido la batalla de hoy, pero no la de mañana.
jueves, 23 de agosto de 2012
TalT
Sigamos viéndonos a
escondidas. Sigue consiguiendo hacer que mi corazón lata más fuerte
a cada segundo que se suma a nosotros. Sigue haciendo que lo
prohibido sea más excitante. Sigue intentándolo. Sigue agarrándome
fuerte como si fuera yo a la única que tienes y que no quieres que
nadie se la lleve. No pierdas esta partida. Sigue jugando con mis
manos. Sigue deseando morderme el labio. Sigue apartándome el pelo
hacia un lado para poder recorrerme el cuello. Sigue rozando tu
perfecta nariz en mi mejilla. Sigue dejando tu perfume en mi piel.
Sigamos actuando como si esta locura fuera normal. Sigamos jugando a
provocar. Sigue intentándolo; sí, sigue intentando convencerte de
que yo no soy todo lo que quieres y no tienes.
lunes, 20 de agosto de 2012
Tiempo al tiempo
Miradas secretas.
Conversaciones interminables. Menos que un amor y más que un amigo.
Besos con algo de silencio. Un juego divertido y ganas de hacer algo
prohibido. Tú eres un alma presa y yo el alma libre con la que
soñabas en los días que yo parecía inexistente. Yo soy un alma
libre y tú un alma presa de la que sin saber como ni porque me
siento cautiva. Hay momentos en la vida de una persona en la que dos
caminos se cruzan haciéndote dudar de todo lo que tienes y
suspirando en una dulce utopía aquello que más desearías que fuera
tuyo. El mundo se desmorona ¿porque tu y yo no?. Tiempo al tiempo.
Hay momentos en la vida de una persona en la que dos caminos se
cruzan, el tuyo y el mio lo han hecho; sigamos haciéndonos los
locos, sigamos jugando a quien se rinde antes, sigamos creando de
esas cosquillas y miradas y caricias, una chispa que queriendo o sin
querer se convertirá en una llama que causará efectos colaterales
porque en el amor nada está escrito menos lo tuyo y lo mío, lo
nuestro.
viernes, 13 de julio de 2012
tuyo, mio, nuestro
Risas y juego; miradas y deseos; secretos y silencios. Dos personas. Cuando sale el sol y cuando cae la luna. Cuando amanece y cuando anochece. Dos palabras mudas y un amor ciego. Transcurre un tiempo, pasa el verano y los caminos se cruzan de nuevo, tal vez porque es el destino, tal vez porque es nuestro destino aunque tu no creas en él. No prometas nada que no puedas cumplir así como tampoco me asegures algo y me pidas que observe como huyes otra vez. Recordarte a ti es como aceptar que el mundo está loco, y sí, quizás lo esté pero adoro esta locura. A esta locura se le llama amor y a este amor se le llama debilidad. Y quien diría que los débiles nunca se rinden, solo es aprender a utilizar estas debilidades para hacerse más fuerte. Con el tiempo, quizás mañana o quizás tarde algo más, pero con el tiempo mi fuerza adquirida se convertirá en puro arrepentimiento el tuyo.
martes, 26 de junio de 2012
Seducción
Hay muchas teorías que circulan al rededor del sexo masculino. Niños que creen ser hombres; sapos que dicen querer ser príncipes pero realmente solo un hombre puede llegar a ser un verdadero príncipe aunque esto no siempre se cumpla. Hay más de siete millones de personas en el mundo y las mujeres tenemos esa fijación por reparar en aquel hombre o tal vez chico, de metro setenta y cinco; pelo castaño; ojos chispeantes y sonrisa enamoradiza que aparenta ser el hombre perfecto para esa noche o para el resto de tu vida, quien sabe.
Primer paso: mirada desafiante y sonrisa tímida; a lo que nosotras respondemos con una risa algo ruborizada. Segundo paso: dejas la copa sobre la barra y te dispones a bailar de esa forma sexy y alocada. Tercer paso: te mueves con todo tipo de hombres hasta que el aparente príncipe decide acercarse y bailar contigo hasta caer rendidos. Cuarto paso: os dais los números y empieza el juego. Quinto paso: Conversaciones, paseos, caricias, besos y tal vez, sexo. Sexto paso: El príncipe desaparece como ese fantasma del pasado.
Cinco pasos, suficientes para volver a sentir esa desconfianza y ese miedo que no querías recordar; suficientes como para volver a marcarte esos límites que habías olvidado; cinco pasos, suficientes como para tomar decisiones y suficientes como para volver a trazar esas mismas heridas que te hicieron ayer. Los hombres y esa táctica jodidamente infalible del poder de seducción. Pero solo hay que recordar algo: gracias a estos cinco pasos, solo nos enseñan a que el juego es de dos y quien ríe el último, ríe mejor.
Primer paso: mirada desafiante y sonrisa tímida; a lo que nosotras respondemos con una risa algo ruborizada. Segundo paso: dejas la copa sobre la barra y te dispones a bailar de esa forma sexy y alocada. Tercer paso: te mueves con todo tipo de hombres hasta que el aparente príncipe decide acercarse y bailar contigo hasta caer rendidos. Cuarto paso: os dais los números y empieza el juego. Quinto paso: Conversaciones, paseos, caricias, besos y tal vez, sexo. Sexto paso: El príncipe desaparece como ese fantasma del pasado.
Cinco pasos, suficientes para volver a sentir esa desconfianza y ese miedo que no querías recordar; suficientes como para volver a marcarte esos límites que habías olvidado; cinco pasos, suficientes como para tomar decisiones y suficientes como para volver a trazar esas mismas heridas que te hicieron ayer. Los hombres y esa táctica jodidamente infalible del poder de seducción. Pero solo hay que recordar algo: gracias a estos cinco pasos, solo nos enseñan a que el juego es de dos y quien ríe el último, ríe mejor.
jueves, 21 de junio de 2012
Fuera
Corríamos a 150km/h y sentía el viento alborotar mi pelo. Sentía los rayos del sol penetrando mi piel. Veía tu sonrisa y observaba tu mirada hacia la mía tras el retrovisor riendo por lo fuerte que me agarraba a ti, sabiendo que mi miedo era ir en esa moto, ir a la velocidad a la que íbamos y en la compañía en la que viajaba. Y ahora si buscas mis palabras solo hallarás silencios; si quieres respuestas no obtendrás aquellas que tu deseas; si buscas que te perdone solo encontrarás espacio y tiempo y si pretendes acercarte a mi, tengo activado el control de seguridad. Pero por si algún día te cansas, solo te diré que mis besos necesitan más esfuerzos; que mis miradas requieren deseo y que mis juegos necesitan a aquellos que mejor apuesten y luchen hasta ganar sin conformarse con segundos premios.
domingo, 6 de mayo de 2012
Momentos
Y de nuevo nos llega un
recuerdo, en cuestión de segundos y en el momento más indicado;
recorriendo cada parte de nuestro cuerpo hasta captar toda nuestra
atención, la de cada uno de nuestros sentidos. Recordamos cada paso
que hemos avanzado y como luego, en ocasiones, hemos retrocedido dos
de golpe. Recordamos el tacto de ciertas cosas; y la fragancia de
otras más, como el olor a sábanas recién lavadas dando paso a un
cuadro de imágenes: Tal vez las carreras que hacíamos con nuestros
hermanos hasta que alguno de los dos tropezaba y caía; o quizás los
cuentos que nos narraban nuestros padres antes de caer en el sueño
más profundo del día. Recordamos cada una de las mentiras con seda
que nos han marcado y que al final hemos acabado aprendiendo que
preferimos las verdades con espina. Las numerosas promesas que hemos
hecho, cuantas de ellas hemos cumplido y cuantas se han quedado por
el camino. Los años no pasan en valde y cuando miramos atrás o
simplemente cogemos el álbum de fotos que hemos ido llenando a lo
largo del tiempo evocamos las épocas más dulces de todas: Nuestro
primer cumpleaños. Las navidades más entrañables junto a esas
personas que nos han convertido en lo que hoy somos; y que aunque no
estén aquí o estén a punto de desembarcar en un viaje eterno y
con su fin; las llevamos presente diariamente con la imposibilidad de
que algún día dejen de formar parte de nuestras vidas. Rememoramos
cuantos regalos nos han dado; cuantas cosas nos han ofrecido y
cuantas más hemos rechazado. Cuantas noticias inesperadas que nos
han dado y toda la fuerza que hemos necesitado de nosotros mismos y
de otras personas para poder remontar y darnos cuenta de que no
podemos sobrevivir solos en este sálvese quien pueda. Cuanto mundo
hemos recorrido y cuanto mundo nos queda aún por conocer. Cuantos
sueños hemos trazado en una servilleta de papel y cuanto deseamos
que ese taco de servilletas emborronadas con sueños, se cumplan
algún mágico día . Cuantas miradas nos han matado y cuantos besos
son han hecho renacer. Cuantas noches estrelladas de luna llena hemos
pasado entre caricias y juegos tórridos. Esas risas encantadoras que
dejamos escapar de pequeños y esas sonrisas tontas y enamoradas que
no podemos retener, y que aguardan esa parte tan adolescente de cada
uno. El recuerdo de un diploma, aquel que cierra un gran y magnífico
período. Salidas nocturnas que nos hacen volver a casa con el mayor
secreto y silencio de cada noche. Amistades rotas que decepcionaron
nuestra idea sobre ellas pero que lo significarán todo eternamente;
o aquellas encontradas hace poco y que han pasado a serlo todo.
Recordamos nuestras primeras grietas en el corazón y como fueron
curadas hasta cicatrizar la más profunda. Dulces escapadas y lugares
secretos. Paseos sin rumbo. Tormentas y días de mejores. Porque la
vida es aquello que te va sucediendo; entonces te acuerdas de que por
un instante, estos recuerdos, estos momentos que construyen toda una
vida son para siempre, puede que un día se olviden, pero por el
momento son para siempre.
lunes, 23 de abril de 2012
Primer beso. Primer amor
Es
difícil conseguir explicar la sensación del primer beso y el
sentimiento exacto del primer amor. Somos niños cuando lo vivimos. Y
ese acto marca un momento preciso en nuestra infancia; justo en ese
momento empezamos a crecer y, cada día que pasa, cada experiencia
que se suma a nosotros nos hace aspirar a querer vivir una locura más
salvaje; más atrevida quizás. Dicen que al primer amor se le quiere
más, y a los otros mejor. Rozaste mi piel perfectamente bronceada.
Rodeaste mi cintura y tus manos jugaron al escondite con las mías.
Me descubriste mis puntos débiles e hiciste sentir mis primeras
mariposas en el estómago. Dibujaste mi primera sonrisa tonta.
Probaste mis labios; tal vez con cierto sabor a saladina consiguiendo
trazar la aparente felicidad en mis ojos. Hace mucho de ese verano y
aunque en la vida de cada uno de nosotros entren y salgan nuevas
personas y con ello empiecen y terminen nuevas historias, ese primer
beso o ese primer amor estén ya lejos o aún cerca de nosotros serán
sencillamente un recuerdo un al que poder viajar eternamente.
sábado, 21 de abril de 2012
Mi eterno fantasma
Eres como aquel fantasma al que tememos en la oscuridad; aquel que altera el orden de nuestra vida; aquel que en ocasiones parece tan trasparente como el agua y tan tenebroso como la noche. Apareces cuando menos me lo espero y consigues sorprenderme con eso, haciendo que mi mundo se desmorone. Eres inseguro, tal vez la persona más insegura que haya podido conocer. Me recuerdas a ese niño que juega con aviones de papel, y que sin querer causar destrozos, corre tras ellos, intentando cogerlos a todos antes de que caigan sobre el suelo. Y quizás ese niño aun no comprende porque no es capaz de atraparlos todos a la vez pero cuando pasan los años y las personas crecemos logramos entender que no se puede tener todo cuando queremos, y que a veces intentamos reanimar algo, salvarlo con todas nuestras fuerzas aún sabiendo que es inútil intentarlo porque ese algo ya murió hace tiempo. Apareces cuando menos me lo espero, te haces notar y al volverme a ti, ya no estás.
domingo, 1 de abril de 2012
Vuelve si existes
Por favor vuelve a mi. Vuelve a mi antes de que el sol se vaya y la luna y las estrellas se hagan con la noche. Vuelve pronto a mi porque mis fuerzas desvanecen y mi energía se consume. Crees que ya no pienso en ti pero te equivocas, porque sueño con tu sonrisa y con tu tacto y con tu vuelta y con tus labios al rozar los míos cada día. Regresa conmigo para poder así cumplir aquellos deseos que dejamos en el aire. Ven a mi lado y dejémonos llevar como lo hacían aquellos acordes de tu guitarra que me despertaban todas las mañanas. Echo de menos como solo tú despiertas mi alma y me haces aspirar a más. Vuelve conmigo y haz que esas cosquillas al recorrerme de principio a fin con la yema de tus dedos continúen estremeciéndome. Vuelve a mi para persuadirme con tu dulce voz y conseguir enmudecerme con tu mirada. Regresa a mi lado porque por mucho que piense, no caigo en otro que pueda hacer de mis fantasías una realidad. Vuelve a mi y así lograremos atraer a las estrellas junto a nosotros. Vuelve para que al despertar esa frescura del otro lado de la cama, se convierta en una calidez en la que poder aguardar los días más gélidos del invierno. Echo de menos como tus manos encajaban con las mías; tu forma de quitarme tu camisa y hacerme tuya jugando bajo las sábanas. Echo de menos nuestros pequeños secretos descifrados en mágicos susurros. Vuelve. Vuelve pronto para trazar un perfecto y eterno recuerdo y poder dibujar muchos más de nuevos.
domingo, 18 de marzo de 2012
Verano del 98
Conduzco por una larga carretera y el sol se refleja en los cristales de las gafas de sol. La cálida brisa alborota mi cabello empapado de la saladina del mar. La radio suena a todo volumen y los cuerpos bronceados han llegado a la ciudad. El tiempo libre ha llegado a mi mente.
Tal vez te hayas ido o por ahora permanezcas aquí pero aún caminas por el sendero de mi corazón. ¿Oyes eso? No, imposible que puedas oirlo cuando tú hace tiempo que ni siquiera lo sientes. Dicen que en el amor y en la guerra todo vale, pero ahora dime ¿está todo perdido cuando se trata de ti?, Hay momentos en los que llegas a tal punto de querer salir corriendo y dejarlo todo pero ¿sabes algo? No lo haré; y cada vez que me entren esas absurdas ganas de cometer ese gran error será el momento de pensar en ti y en tratar de entender que siempre hay más y actuaré con el valor que tu nunca tuviste.
Entonces sin desviar mucho la mirada de la carretera giraré el rostro y sonreiré porque nunca sabes quien puede enamorarse de esa sonrisa.
Tal vez te hayas ido o por ahora permanezcas aquí pero aún caminas por el sendero de mi corazón. ¿Oyes eso? No, imposible que puedas oirlo cuando tú hace tiempo que ni siquiera lo sientes. Dicen que en el amor y en la guerra todo vale, pero ahora dime ¿está todo perdido cuando se trata de ti?, Hay momentos en los que llegas a tal punto de querer salir corriendo y dejarlo todo pero ¿sabes algo? No lo haré; y cada vez que me entren esas absurdas ganas de cometer ese gran error será el momento de pensar en ti y en tratar de entender que siempre hay más y actuaré con el valor que tu nunca tuviste.
Entonces sin desviar mucho la mirada de la carretera giraré el rostro y sonreiré porque nunca sabes quien puede enamorarse de esa sonrisa.
Algo en lo que creer
No creemos en al amor ni tampoco en las canciones que hablan de él. No creemos en las locuras ni en los eternos besos y tampoco en los cálidos y reconfortantes abrazos. No creemos en la perfección o en lo que para nosotros es perfecto. No creemos en ese cosquilleo, en esas mariposas ni en esa sensación parecida al vértigo. Tampoco creemos en esos escalofríos que nos recorrern de principio a fín. No creemos en esa sonrisa tonta ni en los actos impulsivos. No creemos en el compromiso. No creemos en el deseo de que algo pueda ser nuestro por siempre. Tampoco creemos en esa fracción de segundo en la que tenemos claro lo que queremos. No creemos en la impresión de poder estar cayendo desde un rascacielos a toda ostia. No creemos en la mágia ni en el deseo de querer sobrepasar los límites. No creemos ni en la confianza, ni en las segundas oportunidades ni en la esperanza. No tenemos el convencimiento de que alguien pueda llegar a cambiar para recuperar todo aquello que ha perdido ; ni el de llegar a ser ese único motivo por el que alguien se levante una mañana cualquiera. ¿A que viene tanto miedo?, ¿A que viene tanta sobreprotección; tanto dolor y tanto negarse a uno mismo aquello que mas desea?. Entonces, si no es en esto, ¿En que creemos?.
Puede que ahora no creamos en muchas cosas pero algo cierto es que una vez creímos y tarde o temprano volveremos a creer.
Puede que ahora no creamos en muchas cosas pero algo cierto es que una vez creímos y tarde o temprano volveremos a creer.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)