jueves, 21 de junio de 2012
Fuera
Corríamos a 150km/h y sentía el viento alborotar mi pelo. Sentía los rayos del sol penetrando mi piel. Veía tu sonrisa y observaba tu mirada hacia la mía tras el retrovisor riendo por lo fuerte que me agarraba a ti, sabiendo que mi miedo era ir en esa moto, ir a la velocidad a la que íbamos y en la compañía en la que viajaba. Y ahora si buscas mis palabras solo hallarás silencios; si quieres respuestas no obtendrás aquellas que tu deseas; si buscas que te perdone solo encontrarás espacio y tiempo y si pretendes acercarte a mi, tengo activado el control de seguridad. Pero por si algún día te cansas, solo te diré que mis besos necesitan más esfuerzos; que mis miradas requieren deseo y que mis juegos necesitan a aquellos que mejor apuesten y luchen hasta ganar sin conformarse con segundos premios.
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