hacia abajo: los coches siguen en la carretera, los semáforos siguen funcionando, los aviones siguen una dirección y los barcos siguen surcando; todo sigue. Trata de imaginarse como su amor le cerraba los ojos con la yema de sus dedos; como su amor le callaba con besos secretos; como su amor conseguía que el sonido que produce la vida, en un instante, quedara solo de fondo. Trataba de volver a sentir su calor; intentaba con todas sus fuerzas recuperar a ese ángel que todos tenemos y al que solo ella llamaba amor. Dicen que si cierras los ojos y deseas de corazón ver a esa persona pidiéndolo nueve veces, ese anhelo se acaba cumpliendo. Ella pensó en hacerlo, y de hecho lo hizo pero nada sucedió, solo salvó un recuerdo: Lo más doloroso es aferrarse a alguien y saber que tienes que dejarlo ir.
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