martes, 3 de junio de 2014

547 razones para quererte

Que comas de su  plato cuando el tuyo no está ni medio vacío aún y que para devolvértela, él te robe un trago de tu bebida aún teniendo su vaso recién rellenado. Sí. Esas pequeñas cosas que vosotros entendéis y a los únicos a los que al parecer, os divierte. Dejar escapar esos celos que como aquel viejo dicho dice “entre broma y broma, la verdad asoma”. Mantenerse a salvo en las guerras bajo las sábanas. Mantenerse a salvo con cada beso robado. Porque cuando alguien te diga “si te tiene en frente y le gustas, sus pupilas se dilatarán”, créele. Volverse ciego para dejarte llevar por la ruta de un mapa que desconocemos y que en el mañana del mañana seguiremos sin conocer.  Deja  que trepe por tu cuerpo; que te haga cosquillas; que te evite un beso y te de dos de recompensa. Deja que te haga rabiar y que consiga ponerte esa carita que solo conseguían ponerte tus padres cuando de pequeña, te obligaban a comer aquello que no te gustaba. Deja que lo arregle. Deja que te vuelva loca. Déjate querer. Pero después de todo, no niegues que estás enamorada de él.  

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