miércoles, 25 de mayo de 2011

Mi plan

Dejar de ser alguien impaciente como quien no ve la hora en la que dejar de mirar el reloj. Descargar toda tu ira en un grito desde un lugar superior en el que por unos instantes estamos por encima de todo. Reír; reír tanto como si te hubieran dado una dosis de felicidad. Aprovechar el día como si fuera el último de tu vida. Aprender a tomarte las cosas con más calma; como si fueras ese velero que rompe con las olas del mar de un color azul cristalino y brilla de forma intermitente. Dejar de jugar y probar sabiendo que ninguna de esas personas con las que juegas es la que quieres y a la que realmente necesitas. Dejar de tenerle miedo a las tormentas, o a las noches; aguardar bajo las sábanas y compartir cama tal vez sea la cura perfecta. Abandonar las decisiones por un largo tiempo y cometer errores de los que aprendemos y damos con algo nuevo. Tener el valor suficiente como para correr calle abajo en busca que la persona que quieres y decirle lo que sientes; no la dejes irse. Luchar porque quien algo quiere, algo le cuesta. Esto es lo que algunos esperan de la vida; y esto es lo que voy a hacer de la mía.

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