domingo, 30 de enero de 2011

Mundo paralelo

Subí las escaleras a toda prisa, sin mirar hacia tras como hago de costumbre. Parecía no acabar nunca; hasta que como todo tiene un final, abrí la puerta y una clara luz lo invadió todo. Salí al exterior con los ojos entre cerrados por el resplandor. El mundo pareció pararse por un instante. Observé al mismo tiempo los dos mundos paralelos en el que vivimos. Advertí la verdad o la mentira. La confianza o la desconfianza. La coherencia o la incoherencia. La lealtad o la traición. La venganza o el perdón. El arriesgar o el desistir. La locura o la cordura. La amistad o la enemistad. Lo que nosotros entendemos por el bien o el mal. Lo correcto o lo incorrecto. La ilusión o el desengaño. Las lágrimas o las risas. El estar donde estoy yo, entre la vida y la muerte. Acercarse o alejarse. El irse o el permanecer. El abandonar o el seguir. La fuerza o la debilidad. El olvidar o el recordar. El saber quienes fuimos, quienes somos y en quien nos convertiremos. El caer o el levantar. El perder o el ganar. El despedirse de algo o alguien y el recibirlo. El componer o deshacer lo compuesto. La tristeza o la alegría. El saber o el desconocer. El ruido o el silencio. El detenerse o el seguir caminando. El ahora o el después. El siempre o el nunca. El decidir o el dudar. El estar dentro o fuera. El corazón o la razón. El amar, que al comienzo solo crea cobardía y miedo por algo nuevo; o el odiar que hace que amemos aún más. Desconozco quién hizo que yo consiguiera abrir los ojos y estar de nuevo en la vida y no en la muerte.

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